martes, 23 de febrero de 2016

El peor vídeo juego de la historia

Corrían los años 80, 1982 para ser exactos, y estaba por estrenarse el que fuera un éxito de taquilla “ET el extraterrestre” de Spielberg.
Para ese entonces, la firma Atari quería patear el mercado y recuperar su posición de líder sacando una edición autorizada de un juego para el Atari 2600 basado en la popular película. La tarea le fue encomendada a Howard Scott Warshaw, un experto programador de 24 años de edad muy respetado en Atari para esa época.

Atari venía perdiendo su cuota de mercado, por lo que necesitaba que este juego fuese un éxito, razón por la cual no escatimaron en gastos para el lanzamiento y promoción de ese producto. Era por lo tanto un juego estratégico para la empresa. El problema era que debían producirlo con rapidez para aprovechar el lanzamiento de la película, por lo que el tiempo de construcción del juego fue de tan sólo 5 semanas, cuando un juego en esa época requería al menos unos 5 meses.

Llego el día del estreno de la película, del respectivo vídeo juego en su adecuado momento…
Y el desastre se hizo presente.

martes, 2 de febrero de 2016

Robot eres formidable….




Con ese estribillo iniciaban mis tardes por allá en los lejanos ochenta y noventa. Esa música era sinónimo de diversión y sano entretenimiento.

Mucho fantaseaba con el Súper Magnetrón y su combo. Claro está, Mazinger  era otro de los preferidos.
A estas alturas de mi vida, cuando conozco a alguien que le gusta la tecnología y la computación, y me dice que no veía o, peor aún, que no le gustaban esos comics antes mencionados, lo miro cual fanático religioso que observa al más impío de los herejes!!! jajajajaja.

Esta línea de comics, la mayoría orientados al espacio, robótica y la tecnología en general, eran promotores inequívocos de la innovación, la ciencia, la informática y la violencia. No dejan de ser un fenómeno social muy interesante, cuyo alcance es digno de mejores y más profundos análisis.

Yo, por mi parte, me limito a decir que gracias a estos comics y a los libros de Isaac Asimov, terminé enamorado de la informática y la computación. Espero llegar a ver el día en que podamos desarrollar algo siquiera parecido al cerebro positrónico, la temible inteligencia artificial, y, obviamente, espero poder pilotar mi propio robot gigante.